Un manto amarillo

El florecimiento de los guayacanes en las parroquias Mangahurco, Cazaderos y Bolaspamba, ubicadas en el cantón lojano de Zapotillo. Son 40 000 hectáreas de centenarios árboles de guayacán asentados en este territorio de bosque seco, en la frontera con Perú. Una vez al año florecen con la primera lluvia de invierno, que en esta ocasión se registraron a finales de diciembre. Por eso, unas flores están en botón y otras ya empezaron a brotar. Este espectáculo se promociona desde el 2012 y cada año atrae a centenares de familias. En Mangahurco las flores brotan entre las ramas de los árboles de guayacán y los turistas son testigos de este espectáculo natural.

 

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