Biblioteca Braille, un espacio para la inclusión en Loja.

Redacción: Yosselyn Gaona

El Centro Tiflocultural Municipal de Loja (CETMUL), más conocido como la Biblioteca Braille es el espacio donde hoy en día las personas con discapacidad visual pueden desenvolverse de forma autónoma para leer y escribir, pero sobre todo de forma gratuita.

El hecho de utilizar un sistema de comunicación basado en puntos, no quiere decir que aquellas personas con discapacidad visual no puedan acceder a la alfabetización, la emancipación y si duda la libertad.

Sandra Carrera Rodríguez, oriunda del cantón Macará, es la responsable de todos los servicios y bienes que posee esta independencia municipal. Ella viene trabajando 23 años en el CETMUL, lugar donde ha tenido la oportunidad de apoyar a más personas con su misma condición de discapacidad visual.

Ella, al igual que Vanessa Gordón Rosales, son las únicas personas invidentes que trabajan en el centro, con la ayuda también de un voluntariado de la Fundación Tiflológica Ecuatoriana Tipo 7, dada la experiencia que tienen sus miembros y la relación estrecha de trabajo coordinado en cuanto a atención a personas invidentes.

Es decir, tres personas son las encargadas de llevar a cabo el proceso para obtener los libros en Braille, con las adaptaciones curriculares para que las personas invidentes puedan adquirir las mismas destrezas de un estudiante sin discapacidad y sobre todo se pueda obtener de una forma accesible.

El proceso de un libro es un tanto tardío, pues como dice Sandra “en primer lugar se ve la necesidad del usuario, se busca el libro, se escanea, se corrige y se le hace las respectivas adaptaciones; no porque sencillamente el libro tiene un dibujo, cojo lo borro y se acabó”. Así es como este sistema es adaptado mediante un proceso muy meticuloso que pasa por la revisión de las tres personas.

Por lo tanto, en cuestión de tiempos “si hablamos de un volumen estamos hablando de unas dos semanas, pero si hablamos de un libro completo, estamos hablando de alrededor de tres a cuatro meses y eso es de cada materia y para cada año de escuela hasta universidad”, menciona Carrera Rodríguez.

El servicio que ofrece la biblioteca es igual que cualquier otra, con la diferencia que se producen con anticipación los libros según sean las necesidades de quien lo requiere, es decir “primero lo hacemos y luego lo prestamos”, como menciona Sandra. Significando así, que la persona puede llevarlo para estudiar y luego de saber que ya no lo va a necesitar o que ya ha visto toda la materia, pues lo devuelve para pedir el siguiente volumen o a su vez pedir varios textos que se entregan a medida de cómo se los vaya a ocupar.

Las personas nuevas que solicitan libros por primera vez tienen que hacerse registrar con su documento de identidad y carné de discapacidad, para poder levantar un registro de usuario y luego empezar a ver en que año está y que libro va a necesitar, por lo que es necesario hacer ese pequeño acercamiento y así posteriormente anticipar sus requerimientos próximos.

El servicio que se ofrece es dirigido especialmente a los estudiantes independientemente de que estén en educación especializada o regular, sin olvidarnos que el ecuador está viviendo un proceso de inserción educativa en donde se busca que las personas con discapacidades ingresen a los colegios, escuelas y universidades, igual que los demás.

Únicamente se busca que las personas vayan a educación especializada quienes no sean susceptibles de ser insertados a la educación regular, entonces se atiende a personas que lo necesitan y que tengan discapacidad visual;  generalmente, quienes más solicitan los servicios son: estudiantes, padres de familia y en un menor número los maestros.

Cuentan con varios servicios a parte de  la producción de textos que es la parte fundamental como unidad de producción Braille, como son: tareas dirigidas a alumnos invidentes y también a hijos de personas invidentes; cuentan con una galería al tacto donde a través del mismo las personas pueden tocar y darse una idea de lo que gráficamente son ciertas cosas, eso en cuanto a diferentes asignaturas, materias y temas.

Como objetivo brindan ayuda desde como el individuo invidente puede rehabilitarse para poder seguir siendo una personas positiva, propositiva y productiva.

Además, lo que necesita la gente con discapacidad visual es principalmente el apoyo, por lo que el centro cumple con la función de asesorar a las familias, sobre el trato y la nueva forma de vivir de quienes presentan esta condición.; porque su vida no se terminó por el hecho de haber adquirido una discapacidad sino empieza una nueva forma de vivir.  Por lo tanto, el CETMUL esta para poder solventar su necesidad educativa, cultural y socialmente activa. (YGT).

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