El cafecito de América.

Lleva el entusiasmo en su rosto y la calidez en sus manos. Ha visto pasar a más de un alcalde y a más de un prefecto. Desde hace más de 20 años América prepara desayunos para personal de algunas instituciones.  

Con la ayuda de un ex prefecto la ubicaron dentro del Consejo Provincial. Su lugar de trabajo es pequeño, apenas y cabe ella; aun asi es el lugar que acoge todos los días a personal de la Prefectura, del Municipio, incluso de otras instituciones.  

Su jornada de trabajo empieza 03:00 de la mañana para preparar los platos que va a ofrecer; todos los días tiene que ser algo distinto, no lo mismo, dice.  Siempre hay un plato fuerte, puede ser arroz con pollo o mote pillo.

De lunes a viernes desde las 08:00 de la mañana hasta las 12:00 pm, América está lista para atender a sus clientes, que por lo general llegan a las 9:00 am, algunos por café o por horchata, otros para degustar de los bolones o del plato fuerte como ella comenta.  

Siempre le ha gustado ser independiente, está acostumbrada y feliz con su trabajo, América transmite entusiasmo y esperanza y pese a tener 70 años aún no se siente cansada. Como es dueña de su negocio se da sus vacaciones, con mucha ilusión cuenta que en las pasadas fiestas visitó Zaruma y se dio una vuelta por Quito para visitar sus hijos.

Los bolones, empanadas, sanduches de pollo, tigrillo, mote pillo, arroz relleno son los platos que elabora todas las mañanas América Ordóñez, acompaña estos desayunos con un vaso de horchata o el infaltable café lojano, según como prefiera el cliente. Con su amble y sencilla sonrisa nos cuenta un poquito del trajinar de su vida. A los 25 años y con un par de hijos como dice ella, decidió independizarse, por ello se ideó la manera de hacer sobres para oficios y cartas de enamorados.

Los sobres que realizaba le vendían a la señora Fanny Quishpe, y a la dueña del kiosco donde empezó a trabajar hace 40 años, con el pasar del tiempo América compró su propio kiosco y en compañía de la señora Fanny todos los días vendían estampillas y papeles sellados en la esquina del Consejo Provincial.

La señora Fanny y América son las más antiguas, empezaron con su negocio de estampillas en la calle, ahora dentro de la prefectura comparten su sazón con mucha gente, más estables, con menos presión y abrigadas por el café y el vapor de los deliciosos platos que ofrecen. Han vivido muchas experiencias, unas buenas y otras no tanto. Con el paso de autoridades también hubo desalojos y con otras, hubo buenas noticias. Hay de todo en esta vida nos dice América.

No logramos conversar con la señora Fanny, pero lo poco que nos comenta América es que ella ya tenía un puesto estable cuando recién empezaba en su kiosco.

América, a diario vende aproximadamente 50 vasos de café, del plato que más le piden nos dice que todos los días es distinto, lo que sí es infaltable es el cafecito caliente. Cualquier plato que usted pida tiene el valor de $1,00 y con el café $1,25.

Si decide saborear los platos que prepara América o Fanny, diríjase por la calle Bernardo Valdivieso y la José Antonio Eguiguren, camine hacia la entrada del Gobierno Provincial y a lado de los guardias de seguridad puede observar el puesto de estas dos señoras, que por años les han bridado a muchos lojanos desayunos exquisitos.

Pese a los años América Ordoñez está decidida a seguir en su puesto hasta que Dios se lo permita, aun quiere seguir brindando los platos fuertes y el cafecito caliente.

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