Franchesca Jara una vida de activismo por los derechos LGBTI en Loja

Redactado por: Franco Granda

Desde finales del año 1997, estuvo vigente el inciso primero del artículo 516 del Código Penal, que tipificaba como delito las relaciones sexuales consentidas entre dos personas del mismo sexo. Este delito legitimaba la acción de funcionarios policiales y militares, que se amparaban en este artículo para perseguir, reprimir y abusar de hombres gays y sobre todo de personas transexuales, transgénero y travestis.

La legislación vigente de la época, la cultura violenta y represiva de los cuerpos policiales y militares y los prejuicios sociales frente a la homosexualidad, produjeron un ambiente muy hostil hacia las personas con diferente orientación sexual. Por esta clase de abusos a las personas de la comunidad LGBTI, impulsaron movimientos para la despenalización de la homosexualidad.

En Loja una de las principales activistas sobre los derechos de las personas homosexuales es Franchesca Jara, que nació con el nombre de Luis en el Cantón Puyango, pero a los meses de nacer sus padres junto con sus hermanos decidieron vivir en la ciudad de Loja.

“Mi madre estaba embarazada de mí; su esperanza era grande, no solo porque nuevamente sería mamá sino, porque esta vez al fin tendría una hija; luego de cuatro niños. Ni siquiera sé cómo pudo asegurar eso porque hace 53 años, ni la tecnología ni la cultura misma prestaba para saber a ciencia cierta que tendrías, niña o niño; pero mi madre me dijo haber jurado que yo sería mujer”, comenta.

Ya estando en la escuela, IV Centenario, como contaba en un inicio, sentía que algo no estaba “bien”, pero ni siquiera fue ella quien lo notó, tampoco su madre; sino, un maestro, que tenía en la escuela que cierto día sugirió hablar con su madre, en tal reunión le recomendó: “De llevarlo donde un psicólogo a buscar ayuda, porque sus comportamientos y maneras de ser no son normales”.

Su época de colegio lo culmino en él, Daniel Álvarez Burneo, los problemas no quedaron allí, de hecho, empezaron a crecer; donde el rechazo seguía presente, entonces su lucha recién iniciaba, porque nunca tuvo deseos de fingir ser alguien que no era, ser alguien de un sexo con el que no eligió nacer, entonces todos notaban que era ‘amanerado’ y las palabras como “mariquita”, “gay”, «marica», nunca faltaron en su adolescencia.

“La discriminación fue parte de mi vida, en la década de los ochenta y noventa sufríamos abuso por parte de los policías. A inicios de la década de los 2000 viaje a Europa para tener una mejor vida estuve en Holanda, Alemania, Francia y España, dejar la familia fue difícil, pero en Europa no me sentía discriminada”, menciona.

Cuando regreso a Loja en el año 2008, noto una nueva mentalidad en las personas, más abierta, más tolerante. Lo cual la motivo a Organizar el primer desfile del orgullo gay en Loja.

“Desde el año 2008, la comunidad LGBTI tienen derechos constitucionales y desde el año 2016 las personas transexuales pueden cambiar su nombre y en 2019 fue gran triunfo cuando se aprobó el matrimonio civil igualitario. Tenemos derechos garantizados y siempre voy a luchar por la inserción laboral de las personas transexuales, acceso a salud y sobre todo al tratamiento gratuito de personas con VHI-SIDA”, finaliza.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *