El aumento de casos COVID-19 en Loja nos trae un futuro incierto

La ola de contagios por COVID- 19 en Loja está creciendo drásticamente y mientras en un acto de fe se ruegan oraciones o que la Virgen del Cisne “haga el milagro de mitigar el virus”,

pero siendo realistas esto no sucederá debido al cinismo de todos y los propios actos de andar sin las medidas de bioseguridad, participar en reuniones innecesarias, asistir eventos deportivos y la lista no termina.
Ciertamente parece razonable dedicar tiempo a analizar qué podíamos haber hecho mejor; pero quizás es más adecuado pararse a pensar qué podemos aportar cada uno de nosotros para menguar el sufrimiento de muchas personas.
Recientemente se detectaron tres variantes de Covid-19 en Loja, la británica, la brasileña y la de Nueva York, además los expertos hablan que surgirán nuevas variantes con mutaciones en todo el territorio nacional en niveles más altos de agresividad; esta vez sin excepción de jóvenes, niños y adultos. Al parecer todo va de mal en peor, vemos una desorganización total en el Sistema de Salud pública para tal o cual tipo de vacuna.
Sin lugar a duda nos enfrentamos a un futuro incierto, tanto a nivel social, económico y de salud. El número de pacientes es abrumador respecto a la necesidad de camas para la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y hospitalización. Es por ello que muchos lojanos esperan este martes 20 de abril la imagen de la Virgen del Cisne con el fin de frenar la propagación del virus. No oremos en vano sabiendo que la cura para frenar todo esto está en las medidas de control que tomamos.
El coronavirus se ha llevado ya y se llevará a muchos seres queridos. Nos ha robado el sueño, está dañando nuestra economía. No podemos dejar también que nos robe nuestra vida.