Libertad individual; tú decides.

Regularmente vivimos en un mundo donde lo único que hacemos es identificar los errores de los demás, vivimos confundidos por que en ningún lugar nos sentimos cómodos, una palabra hace más daño que cualquier otra cosa, hay de todo, personas buenas y personas malas, las primeras te ayudan, siempre te dan ánimos y te aconsejan, mientras que las segundas te critican, te destruyen. Volviendo a la realidad entendamos que todos somos iguales, si tienes más que la otra persona ayúdala o simplemente quédate en silencio, pero no hagas que se sienta inferior, cuando haces eso estas creando una persona acomplejada que haría lo que sea para superarte, de todo esto nacen los delitos más grandes de la historia social, robos, narcotráfico, que afectan no sólo a una persona sino a todo un país, porque no pensar que la humildad es lo primero, la base para ser felices y vivir en avenencia con la sociedad. Cada acción que hacemos en nuestra vida se verá devuelta en otra acción similar, como siempre dicen, lo que haces en la noche aparece en el día, y esto es la realidad. ¿Qué estamos haciendo para combatir todo esto? El cambio tiene que empezar desde el hogar donde los padres cuando apenas somos niños deben enseñarnos el valor que tienen las cosas, la universidad actual forma profesionales enfocados a tener una sobresaliente cultura dentro de un determinado lugar de trabajo, ¿Realmente estamos practicando esta cultura? En algunos casos los profesionales van a las organizaciones y actúan de manera legal, para otros el lugar de trabajo es un medio para el enriquecimiento ilícito, lavado de activos, etc., que lo único que harán es que te quedes: primero sin empleo y segundo perderás la confianza de los que te rodean. Luchemos contra todo aquello que está mal, debemos pagar el precio de nuestras acciones, si hiciste el bien tendrás tu recompensa, y si hiciste el mal no lo dudes, no te escondas ya tienes tu lugar dentro de la sociedad.