Los memes, stickers y correos contaminan internet

A más de una pandemia a causa del COVID-19 nos enfrentamos a una crisis ambiental acelerada; no simplemente por los residuos o cualquier desecho contaminante que se arroja en el planeta sino por la misma internet.

El teletrabajo se implementó en un buen número de empresas y casi la totalidad de instituciones educativas del mundo, al menos en 2020, dictaron sus cursos de forma virtual. La población mundial con acceso a internet incrementó un 32 % pasando de 3.400 millones a 4.500 millones de personas conectadas, lo que aumentó de manera exponencial la demanda de energía.
Es aquí donde entramos en un proceso de contaminación ambiental debido a la huella de carbono que dejamos al utilizar la web. Cada mensaje produce 0.014g de CO2, mientras que un tuit o un mensaje por WhatsApp o Facebook equivale a 0.2g de CO2. Esto ocurre porque al enviar un correo, buscar un meme y difundirlo en grupos de chat, incluso para una videollamada, se necesitan equipos y diversas conexiones eléctricas incorporados a un centro de datos el cual debe mantener al menos 50 grados centígrados de temperatura.
Debemos hacer un cálculo de la huella de carbono, hídrica y de biodiversidad que genera el uso del internet y sus dispositivos. A partir de eso ser conscientes de que debemos llevar a cero la huella de carbono, reduciendo los datos innecesarios en nuestros dispositivos como stickers, memes, imágenes que luego de un tiempo solo consumirán espacio. Para ser exactos la descarga de un solo gigabyte consume 200 litros de agua.
En el mundo digital, cualquier contenido que se produzca tiene un costo ambiental, incluso, los recursos utilizados para escribir esta nota que usted está leyendo generaron emisiones de carbono. Entonces al momento de compartir una publicación o descargar un contenido innecesario debemos hacernos esta pregunta: ¿De dónde proviene la energía que se utiliza para el uso de internet y cómo se podría propiciar energía con lo que se tiene a la mano?