Pandora Y Lasso

Porque ocultar lo que relevantemente es ilegal e inmoral ante los ojos del gobernante, las excusas y engañosas explicaciones están de sobra cuando lo que está en juego es la verdad reclamante del pueblo ecuatoriano.

La actual filtración de 12 millones de documentos confidenciales, develan el quehacer de las fortunas de 330 políticos de 90 países, con 3 jefes de estado activos, y 11 expresidentes en Latinoamérica.

Resulta poco sorprendente encontrar el nombre de Guillermo Lasso, dentro de esta exposición, debido a que, el país conocía el vínculo existente entre el actual presidente del Ecuador y los paraísos fiscales, tanto que, llegó a ser titular en varios diarios internacionales como “El magnate de los Offshore”

Pero, ¿Qué es un paraíso fiscal?, literalmente es un refugio fiscal, una industria de fortunas secretas, complejas redes que se construyen para mover dinero sin la necesidad de declarar su procedencia, sea esta legal o ilegal, ocultando sus riquezas con un claro sistema de EVASIÓN DE IMPUESTOS, y en varias ocasiones lavado de activos, lo cual resulta ilegal y ANTIÉTICO, el verdadero problema de estas compañías es la creación de jurisdicciones obscuras con el objeto de evitar cargas impositivas, para evitar y eximir las responsabilidades fiscales del verdadero dueño de estos activos, escondiendo deliberadamente sus ganancias, sin la necesidad de declarar esa existencia a las autoridades donde el propietario tiene su residencia, en este caso en Ecuador, es decir, son JURISDICCIONES LEGALIZANDO LA INMUNDICIA.

Es importante recordar que la ley ecuatoriana a través de la consulta del 2017, prohibió tener inversiones en paraísos fiscales, a servidores públicos y en especial a las autoridades de elección popular, entre ellos de manera evidente, el presidente de la república.
Ahora bien, la decisión de la asamblea nacional con 104 votos a favor para investigar lo suscitado al respecto de este bochornoso hecho, resulta coherente ante su obligación de fiscalizar, mientras que el voto negativo de 24 asambleístas, demuestra la podredumbre política en favor de sus intereses personales, que poco o nada le interesa la verdad a beneficio del pueblo