Pasemos Del Consumo A Ser Productivos

El país se debate en conflictos políticos permanentes; entre dimes y diretes, se sacan los cueros al sol y los vuelven a esconder acabado el show, mientras penosamente la realidad nos muestra que: pocas familias poseen la riqueza limpia; otro porcentaje significativo mantiene su status económico a través de sueldos fijos; la gran mayoría carece de oportunidades para acceder a ingresos permanentes, pellizcándole a la suerte del trabajo informal; y, finalmente, un considerable grupo de familias, la mayoría, están abandonadas a su suerte, sin trabajo, sin opciones, sin nada. Más allá de los porcentajes estadísticos, que se vuelven tediosos, la desigualdad ya no molesta: harta, fastidia y enferma; pero en el fondo, poco o nada hacemos por cambiar esta realidad.

La idea es clara, los capitales bien habidos siempre traerán buenos frutos y se multiplicarán dentro del bien social responsable. De ahí, parte la necesidad imperiosa de fijarnos un horizonte localmente, sin necesidad de depender de los objetivos del centralista Estado ecuatoriano; en otras palabras, vernos como una sociedad que cansada de las dádivas del centralismo absorbente, marque objetivos propios para salir de la postración, creando un plan que nos permita construir la Loja Productiva en 10 o 15 años; y, proyectarnos en conjunto a la Loja del Conocimiento en 20 o 30 años, en el que, el gobierno local logre transformar al Municipio en el ente articulador del desarrollo integral.

Los diagnóstico son diversos, por decirlo menos, sobran; por eso, es hora de impulsar la discusión profunda para encontrar la mejor vía que nos permita pasar del modelo de consumo al modelo productivo, en los campos: cultural, agrícola, ganadero, artesanal y tecnológico, ya sea: creando empresas mixta mediante alianzas público – privada; facilitando el emprendimiento a través de empresas públicas eficientes, que regulen el mercado dentro de la libre competencia; o, desarrollando empresas privadas, en las que deben primar las empresas familiares, por ser de aquellas, más estables y menos conflictivas, afianzadas en la confianza natural.

Es oportuno, resaltar que para muestra, algunos ejemplos simbólicos ya han empezado: nuestros emprendedores han creado: software para taxis, brazos robóticos; y, por otro lado, han exportado productos elaborados: café, aliños, aguas aromáticas, horchata, quimbolitos, humitas, tamales, pulpas de fruta, etc. etc. Es evidente, que nuestra gente, demuestra que si puede emprender. Ahora, es importante que los gobiernos seccionales faciliten los trámites administrativos, ayuden a promocionar una marca común, incluso que consigan mercados para vender fuera de Loja y exportar. Es hora de renovar nuestras ganas, de innovar los proyectos, de apoyar los nuevos emprendimientos, de potenciar la transferencia de conocimiento, construyendo el desarrollo productivo, cultural y tecnológico, proyectando el Parque Científico Tecnológico. Debemos abrirnos al mundo digital, tenemos las condiciones, el capital humano, sólo nos falta las ganas y lograr acuerdos más allá de lo político, para no saltarnos la cuarta era industrial que avanza a pasos agigantados.